TRANSITAR PARA SANAR, SANAR PARA SOLTAR

Este mes de agosto pasado realizamos un hermoso trabajo personal para sanar... empezamos por tomar conciencia de cómo estaba nuestra parte más frágil y vulnerable, esa parte relacionada con nuestra tierna etapa de pequeñas y pequeños, rescatando sensaciones, emociones, tensiones, confusiones, dolores, heridas... no porque sí, no porque se nos antojó fijar nuestra atención en pleno meollo nuclear de nuestra vivencia como niñas y niños... fue con una mirada de amor, de acercamiento, de asomar la conciencia a ese lugar que pareciera remoto y que en realidad traspira por cada poro de nuestra piel, para tomar esa fracción nuestra tierna que “grita”, que tiene necesidad de ser atendida, para verla, para ocuparnos, para acariciarla, para encontrarnos con nosotros mismos, para atendernos en la demanda que hacemos a los demás y al mundo desde la edad adulta y que en realidad corresponde a esa parte niña y niño. Para, en definitiva, hacer las paces con nosotros mismos.
SOLTAR requiere SANAR lo pendiente... SANAR requiere TRANSITAR por lo pendiente... con lo que hay, con la templanza de un adulto maduro, con confianza, con una mirada de amor tal cual se mira a un bebé (si no llegamos al amor, con el mayor cariño y respeto posibles).
Mi experiencia de este trabajo fue sentir amor. Fue ver, ver de otra manera a todas y todos los que nos metimos en este viaje, creo que fue algo así como ver a través...
Y luego, luego de escuchar y tomar, entonces vino la CELEBRACIÓN! Vino la parte curiosa, traviesa, creativa, expansiva, inquieta, juguetona, libre, que habita en el infinito potencial de las niñas y los niños amados...
Profundamente AGRADECIDA.

Mª Rosa Parés Giralt
www.saludcreativa.com

SI NO ME GUSTA ALGUIEN, NO NECESITO DESTRUIRLO

Me parece que he mamado desde pequeña esa hostilidad, en menor o mayor grado, que sale a chorro contra alguien o contra varios cuando no es o no son como uno quiere, espera, desea que sea o sean.
Sí, esa hostilidad que puede pasar por un simple pensamiento despectivo o de desprecio, a un juicio peyorativo interno o verbalizado, expresiones groseras, insultos, discusiones, peleas...
Lo más usual es que no todo el mundo nos caiga bien, nos guste, nos complazca y tengamos ideas afines, busquemos las mismas cosas, luchemos por la misma causa, etc. Más bien vamos topando, viendo, escuchando, la forma de ser y hacer de otras personas que difiere mucho de la nuestra.

CRECIMIENTO PERSONAL "A CAPPELLA"

Soy de esas personas que hemos llegado a la conclusión que el desarrollo personal es más un tema de proceso que un asunto de “técnicas” para ser feliz.
Veo charlas, anuncios de cursos, libros, frases, que solucionan en un plis plás el malestar interior o la falta de desarrollo de recursos personales... y muchas personas interesadas en “solucionar” su vida ya!
Lo de solucionar la vida ya, se entiende: cuando se lleva una piedrecita o unas cuantas en el zapato, o en ambos, el deseo de quitarlas cuanto antes es imperante! Claro está que una cosa es quitarse una piedrecita y otra muy diferente es quitarse un trauma que está incrustado hasta la médula de los huesos (no me parece muy exagerado), sentirse bien de verdad con una misma/uno mismo a solas en el silencio, sin tele ni ninguna distracción, digerir y gestionar la tristeza, la rabia o el miedo que se lleva a cuestas, incluso digerir y gestionar la euforia compulsiva, atreverse a tomar contacto genuino, auténtico, con alguien o con otras personas, contenerse o soltarse, decir no o sí cuando toca... son sólo algunos ejemplos que no se solucionan con la magia de las palabras, los gestos o los rituales.
Esto último está bien para calmar, inspirar, recordar la dirección hacia donde queremos ir, para ser conscientes que la vida “son dos días” como se suele decir, que estamos de paso y hay que pasarla bien.

NO PODEMOS DEVOLVER LAS MANZANAS AL ÁRBOL (NI LAS BUENAS NI LAS MALAS)

Esta semana vino A.L. a terapia. En el transcurso de la sesión, puso énfasis en lo mucho que le había ayudado su madre y la deuda que sentía hacia ella hasta tal punto que se sentía incómoda, que no podía sostener haber recibido tanto de esa manera. Habló de cómo devolverle esa gran atención y dedicación que tuvo su madre para con ella.
Por un lado le comenté que a mí, como madre, no me gustaría que mi hija se sintiera en deuda por todo lo que yo pueda darle. Simplemente lo hago porque quiero, porque me nace así, porque la amo, no hay más.
Por otro lado recordé el fundamento de las Constelaciones Familiares: tomar lo que nos dieron nuestros padres, agradecerles y honrarles teniendo una buena vida.
Después de explorar y trabajar en la sesión sobre el tema, se puso en evidencia, por un lado que A.L. quería ocuparse de su madre allá donde no hacía ninguna falta, en sus asuntos personales como si la madre fuera desvalida no siéndolo en realidad para nada, y por otro lado se reveló que A.L. quería controlar la situación porque lleva muy mal lo imprevisible, la incerteza de lo que pueda venir.
Posteriormente, cuando ya marchó y estaba yo conmigo procesando lo que había salido, me vino una imagen y una comprensión relacionadas con querer devolver a nuestros padres lo que nos dieron: ES COMO UN MANZANO, INTENTA DEVOLVERLE LAS MANZANAS QUE SE HAN DESPRENDIDO, RESULTA IMPOSIBLE.
Así, si hemos recibido hermosas manzanas de ellos, sólo podemos tomarlas y hacer algo bueno con ellas. Tal vez compartirlas o darlas, a nuestro turno, a nuestros hijos o proyectos.
Y si recibimos manzanas no tan hermosas, lo mismo! No podemos devolverlas al árbol de la vida, toca tomarlas y hacer algo bueno con ellas, igual (que sí es posible para los que duden).
Como sea, las manzanas que nos dieron, es imposible retornarlas. Tanto si fueron bellas y lozanas como pequeñas o marchitas, el árbol no acepta devoluciones! Así que sólo está en nuestras manos qué hacer con ello.

Mª Rosa Parés Giralt
www.saludcreativa.com

LAS COSAS SON, ANTES QUE NADA...


Frente a la sensación o la impresión de majestuosidad que puede producirnos un paisaje, un árbol, una flor, una persona, un objeto, una situación, antes de ponernos a describir lo que creemos que son poniendo etiquetas como nombres, edad, origen, características, etc., antes que nada LAS COSAS SON, suceden y ocurren primeramente fuera de todo control mental, lingüístico y tasador que pueda ponerse en marcha cuando quedamos impactados, o incluso normalmente en lo banal y cotidiano.
Antes que mi nombre, Rosa, yo soy. Antes que el nombre adjudicado a todo lo que percibimos, eso es. Los nombres, las descripciones, los etiquetajes no son eso que sucede.
Parece claro y evidente pero tantas, tantas veces, hay personas que pasan a explicar sin experimentar, sin conectar realmente con eso sobre lo que hablan, sin vivenciarlo, sin sentirlo, creyendo además que al llamarlo por “su” nombre -ese que en la mayoría de casos ni se sabe quien y por qué se le puso- saben lo que es.
Nada más lejos de la experiencia, hablar sobre algo aleja de ESTAR con ese algo.
Y parece que, por lo general, cuesta estar en silencio, callados, sin nombrar, estando verdaderamente con lo que tenemos delante de las narices. Porque de eso se trata, de sentir, de percibir, de conectar, y luego, sólo luego y si hace falta, poner la palabra.
Diría que se ha quedado por el camino o no se ha potenciado esta cualidad, que la tendencia es a controlar con la mente (control totalmente subjetivo e imaginario) en vez de poner la atención en la experiencia del encuentro con lo que nos rodea y con lo propio.
La palabra, los montajes descriptivos sobre las cosas deberían ocupar el segundo lugar... primero está la conexión y la vivencia, luego las referencias cuando éstas resulten útiles y tengan función de ayuda.
Me parece que vivimos en el mundo de las palabras, las ideas, las creaciones y de poca conexión con lo que anda pasando...
Sugerencia: la próxima vez que algo te impresione, míralo, escúchalo, tócalo (si es posible), siéntelo y deja el ronroneo de catalogación en segundo plano.

Mª Rosa Parés Giralt
www.saludcreativa.com

¿QUÉ ES TENER ÉXITO Y QUÉ ES FRACASAR?

Tengo la sensación que generalmente percibo el éxito y/o el fracaso respecto a lo que logran o no logran las personas que me rodean o aquellas que son importantes para mí.
Me explico: si todas las personas a mi alrededor no sobresalen con algo especial que hayan alcanzado, sea sexo ideal, trabajo fantástico, reconocimiento, fama, dinero, etc., y más o menos no destacan, posiblemente pueda sentirme bien o en todo caso no sentirme mal porque yo no haya alcanzado esas cosas.
Sin embargo, en el momento que alguien significativo en mi vida destaca por un logro, en ese momento se pone en marcha mi “termómetro” del fracaso porque yo no he alcanzado eso o algo parecido. Supongo que porque me comparo y especialmente, porque el medidor de mis logros y fracasos lo pongo fuera de mí en lugar de ubicarlo dentro de mi, de considerar por mí misma cuáles considero éxitos y fracasos en mi recorrido.
Por otra parte, cuando dirijo la mirada hacia dentro, más bien se me empiezan a caer las valoraciones... cuando me doy cuenta que la existencia ocurre por sí misma, que yo no me di la vida, no construí “mi” cuerpo ni todas las posibilidades y potencialidades que alberga. Entonces, algo cambia en mi percepción y asoma un intento de impulso a rendirme con lo que soy, lo que hago, lo que sé, rendirme a la existencia haciendo y Sabiendo que me debo a algo mayor que me hizo, que me mantiene viva... para algunos Dios, para mí aún no lo sé pero en todo caso una Inteligencia o algo increíble.
Entonces las cosas cambian, los éxitos y los fracasos se hacen relativos, lucho pero tal vez con menos expectativa, anhelo pero con menor sufrimiento, insisto a la vez que observo a mi alrededor, respiro, me tomo el té, disfruto y agradezco.

Mª Rosa Parés Giralt
www.saludcreativa.com

LA DIFERENCIA ENTRE NECESIDAD, GANAS Y DESEO

Soy de las que, bastantes veces, por seguir un deseo me he complicado la existencia.
Recientemente escuché a alguien hablar sobre el deseo desde la vertiente budista. Luego, me estuve preguntando, ¿qué alimenta al deseo, qué lo genera? La respuesta que me surgió, es la mente... supongo que porque ya lo había oído, sólo que esta vez se me hizo más evidente.
Empecé a comprender que TENER GANAS de algo, de alguien, de una situación, de una cosa, de un objeto, es una respuesta que aparece de forma natural en la interacción con el mundo y con los demás. Se dan momentos, cosas, lugares, que resultan apetecibles para el cuerpo, la mente y la emoción o para alguno de los tres, como si entrara hambre de eso. Hasta aquí bien con las GANAS.

NO PIENSO, LUEGO EXISTO...







A veces -la mayoría de las veces- pensar nos aleja de la existencia.
Deberíamos dejar el pensamiento para las cosas prácticas del día a día, para los descubrimientos, la tecnología, para los datos estrictamente necesarios... El pensamiento me pierde de algo que ya está ocurriendo por sí mismo, que es la existencia.
Mientras pienso, no me entero que existo...
(puedo tomar el pensamiento como una prueba de que existo, tal vez)

Mª Rosa Parés Giralt
www.saludcreativa.com

NO ES SÓLO CUESTIÓN DE ACTITUD...



Me parece que vivir es la combinación de ambas cosas, a veces en búsqueda de la alegría como actitud, a veces siendo lo que hay en el momento sin más... es un baile entre ambas partes. Una, elegida desde la voluntad, otra, que se expresa por sí misma y que es imposible callar...

¿Para qué posicionarse en un lado u otro y seguir viviendo dividida o dividido? Es como escuchar a la vez una música clásica o celestial junto con un rock o un heavy metal... ¿Raro? Cosas más raras se han visto!! ¿O es que nadie escuchó esas fusiones de estilos que hacen algunos músicos y que suenan bien (al margen de si gustan o no gustan)?
Pues lo mismo, viviendo al son de lo que viene, con la actitud que elegimos... sin evitar ninguna cosa, ¿eh?, que entonces es posicionarse!!

Mª Rosa Parés Giralt
www.saludcreativa.com

¿DECIDO SER EGOÍSTA O TENER BUEN CORAZÓN ??


Creo que ante este dilema, que no deja de ser un cuestionamiento sobre el libre albedrío, siempre he pensado que uno elije ser egoísta o tener buen corazón... ahora, al planteármelo de nuevo me he parado a reflexionar si, igual que puede haber ignorancia de mente y algunos o muchos actúan con poca inteligencia, de esa misma forma puede haber ignorancia de corazón y por tanto personas manipuladoras, chantajistas, egocéntricas, ariscas, secas...
De la misma forma que se habla del Despertar de la Consciencia, de quitar el velo, de Ver realmente, de Saber, pienso que también hay un Despertar del Corazón donde priman Comprensión, Empatía, Compasión (bien entendida), Amor y sus derivados.

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